Tienda online de coches teledirigidos

La web de radiocontrol más completa, vehículos RC de todas las categorías: aviación, naútico y automovilismo. Por que sabemos que conducir coches teledirigidos es algo divertido.

coches teledirigidos gasolina

Gasolina

The fast and furious ¡A todo gas!

coches teledirigidos electricos

Eléctricos

Manejabilidad y velocidad a tu servicio

coches teledirigidos todoterreno

Todoterrenos

Automóviles diseñados para la aventura

camiones rc

Camiones

Su poder te sorprenderá

coches teledirigidos formula 1

Fórmula 1

Para amantes de la máxima velocidad

coches teledirigidos para niños

Para niños

Mamá, Papá… ¡Quiero ser piloto!

coches teledirigidos para bebes

Para bebes

Si buscas diversión aquí está tu coche

emisora rc

Emisoras RC

El mando que tu coche RC necesita

Un aficionado al RC, al radiocontrol, no es simplemente un piloto; es, además, preparador, jefe de equipo, mecánico y hasta ingeniero. Resultan tan gratificantes todas estas actividades paralelas que hay mucho seguidores de este hobby que se dedican a trabajar para un piloto – en muchos casos, no siempre, su propio hijo-. Pero, aunque solo pilotemos y seamos muy rápidos, nunca seremos buenos si no tenemos sensiblidad, si no sabemos sentir que reglajes hacen que el coche corra más, sea más estable, más eficaz…

No hay que engañarse: este es un hobby complicado, y si te gusta lo fácil, dedícate a otra cosa. El automovilismo de radiocontrol resulta complejo y, en gran medida, esta complejidad le proporciona gran parte de su atractivo.

El radiocontrol hoy

El radiocontrol, en todas sus facetas – tierra, asfalto, mar y aire -, ha conocido en estos últimos años una extraordinaria expansión. Pero de todas estas variantes, sin duda son los coches de RC los que más éxito han alcanzado. Hay muchas razones que explican el imparable ascenso de esta afición, y merece la pena analizar algunas de ellas.

El automovilismo de RC es un hobby complejo, pero no es más que sus compañeros: la aviación y la náutica. Además, en nuestro caso, un error puede saldarse con un buen golpe y la consiguiente ruptura; pero ese mismo error tendrá consecuencias fatales si estamos en el agua y, más aun, en el aire.

Por otra parte, no hay muchas personas que tengan aviones o barcos para uso particular –me refiero a los de escala 1/1-, pero casi todos tenemos coche. Así que es fácil comprar un coche de RC igual al que usamos a diario o, mejor aún, podemos conducir aquel coche que soñamos tener y no podemos comprarnos…salvo si es a escala. Los coches de RC son tan de verdad como puedan ser los que usamos todos los días para ir al trabajo: la diferencia solo se trata de una cuestión de tamaño.

Antiguamente las emisoras de aviones y barcos eran iguales a las de los coches: básicamente una consola con dos sticks o palitos, uno que se movía a derecha e izquierda (dirección o timón) y otro que se desplaza adelante y atrás (acelerador y freno). Las nuevas emisoras de volante han puesto también su granito de arena en la expansión de este hobby, pues resulta mucho más real y práctico llevar un coche con volante, que con unos palitos. Al mismo tiempo, el abaratamiento de los componentes eléctricos ha puesto al alcance de más personas una actividad que, hace unos pocos años, era cara, muy cara.

El coche no lo es todo. Necesitaras una emisora, herramientas, baterías, combustible y un largo etcétera.

Pero ha sido la competición el verdadero catalizador que ha acelerado la expansión de una actividad que, sin ella, pierde mucho sentido. Sinceramente, si vas a comprarte un coche de RC para darte tranquilos paseos en una explanada cerca de casa , hazme caso: olvidalo. Olvidalo porque al final acabaras aburriéndote, echando carreras con tu hijo o tu amigo, o lo más probable, inscribiéndote en algún campeonato. Te lo digo con certeza de quien ha pasado por esa experiencia.

¡No te agobies! Competir no es obsesionarte con los resultados y, mucho menos, con las victorias. Ir de carreras es, en realidad, ir a pasártelo bien con los amigos sin ponerte como meta ganar – porque ganar, ganan muy pocos – o conseguir unos resultados en concreto. Sea cual sea nuestro nivel, siempre encontramos amigos-rivales a nuestra altura, siempre aprenderemos y siempre lo pasaremos bien con un buen pique.

La mayor parte de los coches de radiocontrol que se compran acaban sus días en el trastero. Muchos de ellos ni tan siquiera llegan a rodar.

El primer consejo para quien quiere comenzar es que mida sus fuerzas: el dinero, el tiempo y el espacio que puede dedicarle a este hobby. Personalmente pienso que es uno de los hobbies más interesantes que existen; no obstante, para evitar empezar y dejarlo a medias, lo mejor es informarte a fondo: visitar tiendas especializadas, ir a ver carreras, hablar con los pilotos… Evidentemente, muchos comercios barren para casa y nos dirán que los productos que venden o las especialidades a las que ellos se dedican son, sin duda, las más interesantes. Pero, a pesar de todo, son una buena fuente de información, la mayoría son buenos aficionados y casi todos organizadores de carreras o gestores de clubs.

Sin embargo, la mejor información la obtendremos de los propios pilotos. En las competiciones, incluso en las más importantes, es posible colarse en los boxes, cotillear y cambiar impresiones con los pilotos; por muy buenos que sean, todos han sido novatos alguna vez.

Como en todas las demás disciplinas automovilísticas, también en el RC hay pilotos oficiales, respaldados por tiendas y marcas relacionadas con este hobby. Estos pilotos siempre son muy buenos, cuentan con el mejor material y para ellos el dinero es un problema secundario. En este sentido, para ti serán más importantes las impresiones de los pilotos de la mitad de la tabla, los que, en lenguaje coloquial, podríamos llamar privados, aunque uno de los atractivos de esta modalidad es que los ganadores, por muy oficiales que sean, son accesibles.

Hay que tener en cuenta que en este hobby se ha progresado mucho y los pilotos que de verdad cuentan en el ámbito nacional, y no digamos en el internacional, suelen tener buenos patrocinadores y estar ligados a algún fabricante. No nos van a dar información sesgada, pero sus dificultades o problemas son muy diferentes de los nuestros… Al menos, al principio. Luego, quien sabe, a lo mejor llegamos a ser uno de ellos.

¡Atención! El RC no es un juego de niños. Al margen de su complejidad, un factor muy importante este hobby es la seguridad. De ningún modo es un hobby peligroso. Lo es más jugar al futbol, una actividad en la que, con un poco de mala suerte, no resulta difícil lesionarse. Pero en el RC manipulamos herramientas, almacenamos en casa productos químicos y combustible, cargamos baterías sometiéndolas a elevadas temperaturas, etcétera. Y eso sin olvidar que algunos coches RC llegan a pesar casi 10kg y no resulta difícil que, en plena carrera, rebasen los 100km/h. ¿Te imaginas un proyectil de ese peso a semejante velocidad?

Hay niños de doce años que ganan campeonatos a adultos que les cuadriplican la edad. Pero sólo son pilotos, y necesitan detrás a un adulto. En todo caso, sea cual sea tu edad, te vas a divertir tanto que el RC te ayudará a mantenerte siempre joven.

De todos los tamaños. Hay coches de radiocontrol pequeños, medianos, grandes…y muy grandes.

De gasolina. Los modelos térmicos una mezcla de elevado poder energético.

De electrones. Los eléctricos recurren a sofisticadas baterías de gran rendimiento.

¿40.000 r.p.m.? Ni un motor de Formula 1 gira tan rápidamente, pero los de RC incluso superan ese régimen.

Me has convencido. ¿Y ahora que?

YA intuyes que para empezar en este hobby no basta con ir a la tienda, comprar un coche de RC, y ponerte a rodar. Los buenos coches de RC nunca se venden montados, sino en forma de kit. ¿Qué has visto coches montados listos para rodar? Seguramente; pero lee otra vez la segunda grase de este párrafo: “Los buenos coches…”. Claro que hay coches ya listos , pero en el ciento por ciento de los casos se trata de juguetes mejores o peores, pero juguetes al fin y al cabo: no son auténticos coches de competición.

Tecnología punta. Están fabricados a escala, pero la tecnología es igual, o superior,  que la de tu coche de verdad.

Cambio de velocidades. Muchos de estos modelos cuentan con cambio de dos y hasta tres velocidades.

Bueno, si hay una posibilidad de comprar un verdadero coche de competición montado y listo para rodar: los de segunda mano. Comprar coche y material usado, en según que caso, interesa y mucho.

El kit incluye de un coche incluye el chasis completo con todas las suspensiones. En casi ninguno se incluye el motor, que tendrás que comprar aparte, y en los que más alta gama tampoco vienen con los neumáticos ni la carrocería, que se supone, con razón, que el futuro propietario querrá elegir por su cuenta. Además del coche y el motor, necesitarás una emisora, con su receptor y servos, que, esta vez si, suelen venir incluidos.

Con esto ya tienes un mínimo, pero luego necesitaras muchas más cosas: repuestos, piezas especiales, baterías, cargadores, descargadores, componentes electrónicos y un larguísimo etcétera. No te asombres: ya te he dicho que no es un hobby barato. Arrancar cuesta caro, pero en gran medida se trata de una inversión, pues aparte de las cosas que compramos nos valdrán en el futuro para otros modelos. En los siguientes capítulos veras detalladamente las cosas que necesitas, cuáles pueden esperar y cuáles no.