Emisora RC

Antes de comprar un coche, incluso antes de elegir que categoría te gusta más, lo primero que tendrás que hacer será comprar una emisora de radio de RC, mejor dicho un equipo completo, que incluye la primera emisora, el receptor y, generalmente, unos cristales de cuarzo y unos servos.

Cuando empezamos, la emisora es más importante que el coche. De coche cambiaremos pronto, de emisora no.

Pero ¿Cómo funciona a distancia un coche de RC? Nosotros manejamos un potente aparato emisor de FM o AM (las mismas bandas que podemos encontrar en cualquier otro receptor de radio en el que oímos música en casa o en el coche). A través de ondas de radio, este emisor puede enviar a la vez varias señales diferentes. Para el automodelismo bastan dos canales: una señal para manejar la dirección y otra para el acelerador-freno.

Las baterías de las emisoras RC

Las baterías, técnicamente hablando, no son más que un almacén de energía en forma de corriente continua. Las hay desechables, de usar y tirar, y las hay recargables. Las recargables son las autenticas baterías, mientras que las desechables son las que habitualmente se denominan pilas. Y hay un montón de tamaños y tipos. En un coche de radiocontrol utilizaremos tres tipos de baterías: las que alimentan nuestra emisora, las que alimentan el receptor y el servo de dirección (en los térmicos, también el servo gas-freno) y, finalmente, las que alimentan el motor que propulsa el coche en el caso de los eléctricos. Por norma general, cuando hablamos de este tipo de baterías, aunque sea en singular, nos referimos a paquetes de seis elementos conectados en serie.

Las que alimentan la emisora – siempre ocho unidades- son en la mayoría de los casos de tipo AAA, para entenderse, de transistor.  Pueden ser recargables o no; yo aconsejo recargables, pues, a la larga, las desechables, acaban costándonos más (segunda ley del automodelista). Es más, algunas emisoras vienen previstas para usar baterías recargables (baterías que tienen una tensión de salida algo más baja) y si colocamos las ocho pilas podemos arruinar la emisora. En esos casos se usan siete baterías y una pila falsa. Ya hablaremos más tarde de los tipos de baterías que hay, pero, para la emisora, las mejoras son las de níquel-metal-hidruro (NiMH) y las buenas son las de níquel-cadmio (NiCd). Si sigues la séptima ley del automodelista  y quieres lo mejor, sin duda, elige las de NiMH.

Las baterías son el alma de un modelo eléctrico.  Hay que hacer una buena compra, y sobre todo, mimarlas para que nos den lo mejor de sí.

Las que alimentan el servo de dirección y el receptor sólo las llevan los coches térmicos. Aquí hay más tipos y tamaños, dependiendo del coche, la categoría – coches más pesados necesitan servos más potentes – y el proveedor. Es imprescindible que sean recargables, y toda la reflexión acerca de elegir las de NiCd o las de NiMH vale aquí tanto o más que para la emisora. Normalmente van en paquetes de cinco elementos y almacenan entre 500 y 1500 mAh.

Hay una tercera opción: las baterías de iones de litio. Estas baterías no sirven para alimentar el motor de nuestro automodelo eléctrico, al menos, de momento, pero son perfectamente válidas para alimentar el receptor y los servos en los coches de explosión. Se usan mucho en teléfonos móviles por la misma razón que se empiezan a usar en RC: pesan muy poco en proporción a la energía almacenada.