Mercedes teledirigido

Mercedes es uno de los verdaderos mitos rodantes de la industria del automóvil a nivel mundial. Por un lado, Benz,  y por el otro,  Daimler estaban ya instalados en sus respectivas empresas, pero en cierto momento deciden su fusión y llegan a formar Mercedes Benz. La primera parte de este nombre corresponde al de una de las hijas de Jellinek Daimler y fue adoptado por expreso deseo de su padre. Por otro lado, el de su cofundador, Benz.

Pero con anterioridad a la formación de esta compañía los coches de carrera de la marca Daimler ya se denominaban Mercedes. En concreto, fue en la carrera Niza-Castellane-Niza, en la que, para ocultar su propia identidad, se inscribía como Mercedes, mientras que un segundo coche de similares características era para el barón Rotschild.

Uno de los primeros fue el 20/35 PS, en el que todavía existía un sistema de transmisión por cadena. Un acontecimiento importante de cara al prestigio de Benz como marca automovilística viene marcado por la entrada de la empresa de Hans Niebel, un especialista en motores con un gran poder de renovación. Este paso en seguida de los motores con culata en L a otros con culata en forma de T. Otra mejora importante fue el  cambio de la transmisión por cadena por otra de tipo cardánico.

Pero la obra maestra de Niebel, por la que pasaría a la historia, es el Blitzen Benz, un coche dotado de un motor que proporcionaba 220 caballos a sólo 1600 revoluciones por minuto y con el que Burman logró la escalofriante velocidad de 228 kilómetros por hora en el año 1991.

Y ya que hablamos de este motor, comentaremos sólo un pequeño detalle acerca de sus características técnicas. Se trataba de un cuatro cilindros en línea de 21.300 centímetros cúbicos. Si, han leído bien: 21 litros de cilindrada en un motor de solo cuatro cilindros en línea.

Fusión en 1924. La fusión definitiva entre Daimler y Benz para dar lugar a la que en un principio se iba a denominar Daimler-Benz y que más adelantes sería Mercedes Benz es en 1924. En cuanto al anagrama de esta nueva empresa, lograda con la fusión de las compañías alemanas más importantes de la industria del automóvil en aquel momento, iba a ser desde un principio el mismo. Por un lado, una corona de laurel, símbolo de la marca Benz, y, por otra parte, una estrella de tres puntas, características de la Daimler. Estas tres puntas representaban los sectores fundamentales de la motorización – tierra, mar y aire -, indicados mediante tres semiagujas  de brújulas unidas entre si por la parte central. El primer coche específicamente Mercedes salía a la luz en el año 1926, el Stuttgart 200, un modelo con motor de dos litros de cilindrada y que se inscribía en un segmento de coches medios de gran clase y con motorizaciones de seis cilindros.

La leyenda del Mercedes se iba haciendo cada día más realidad; los coches, cada día mejores y más fiables, y con una mayor calidad en la fabricación.

También en el deporte. Pero lo que no se iba a olvidar de ninguna manera es el apartado de las carreras automovilísticas, en las que primero Daimler, de manera particular, y más tarde los Mercedes tendrían muy brillante actuación gracias a algunos impresionantes coches, como es el caso de aquellos que el proyectista Niebel puso a punto en el año 1934.

Este coche, que el primer año contaba con 330 caballos, alcanzo algunas importantes victorias en las manos de pilotos como Fagioli, Caracciola o el propio Von Brauchitsch. Una temporada después, Caracciola ya disponía en su coche de 462 caballos con la incorporación del compresor.

La parada de las fabricas Mercedes se mantenía hasta otoño de 1946, en que salía la primera unidad de la postguerra. En el plazo de 10 años la empresa alemana había recuperado su ritmo de trabajo anterior a la guerra, superando durante este año por primera vez la cifra de 100.000 unidades fabricadas-.

Los otros mitos. A partir del año 1956 la Mercedes ha mantenido un crecimiento constante, siendo una de las empresas más rentables de la República Federal de Alemania. Pero la marca de la estrella no se ha dormido en los laureles y continuamente ha lanzado nuevos modelos al mercado, todos ellos con un elevado nivel de calidad, característico de la marca.

También los mitos han seguido saliendo de las fábricas de Mercedes a través de los años. Entre 1954 y 1963 estuvo en producción el 300 SL., un coche que siempre será recordado como una maravilla de la industria de la automoción. Tampoco lo será menos el coche experimental C-111, equipado con motor de tipo rotativo Wankel y con una carrocería de una magnifica aerodinámica, lo que permitió a este coche obtener muy buenos resultados de consumo y de velocidad punta. No se puede quedar atrás tampoco con el Mercedes 600, el coche de representación por excelencia, del que existía una versión específica con tres puertas a cada lado para permitir un acceso más cómodo al interior del vehículo.

Tras muchos años fuera de la competición, 30 para ser más concretos, el año 1988 representa la vuelta de la marca de la estrella a los circuitos internacionales dentro del Campeonato del Mundo de sport-prototipos. Su carrera inaugural del campeonato tuvo lugar en el circuito de Jerez de la Frontera, donde los hombres del equipo Sauber-Mercedes se impusieron a los del equipo Jaguar y a los de Porsche, las dos únicas marcas metidas de lleno en este campeonato de sport-prototipos junto a Mercedes.